10.5.08

El Número Racional

a = a/1
Que del entero dimanan
Secuela,
De aquel par fraccionado por una estría
Que no permite la exponencialidad de:
Los tres árboles, las tres ramas
Los dos linajes, las dos castas
El pecíolo, la broza,
Vasta gama de realidades sensibles,
Gama de única utilidad asociativa del:
3
2
1
.
.
.
La indeterminación
La indefinición
El No al:
Todo de algún signo de eternidad.
El Uno ya expuesto cercado en Q.
Una caterva, respondiendo a un nombre
No respectivo.
Nunca correspondiente.
Ni proporcional.

Todo
Por gracia de una convención factual.
El número,
Justo.
Equitativo.
Racional.

[cuaaaac.]

25.4.08

Lugar de servicios estéticos:

El folículo curvo.

A luz de todo subjetividad, y ya sea producto de un impulso, constructo social, amoroso, comunicativo, imitativo, o simplemente desesperado, lo hacemos, asistimos a “esos” lugares, donde, por una, no módica suma monetaria, una persona entrenada interviene nuestro cabello con el objetivo de realzar la belleza (o encontrarla). Todo esto con fines prácticos, en ocasiones puede involucrar apoyo psicológico, quizá desesperación, trabajo, invitación, programa de televisión, amor, “amistad”, o simplemente impulso provocado por la desmesuración de ciertas hormonas o sustancias químicas. El proceso puede implicar: cortar, entresacar, rizar, alisar, trenzar, aclarar, oscurecer, teñir, engrasar o añadir cabellos falsos (como pelucas o postizos) o adornos. Mi problema es, la formación epidérmica filiforme en mí desplegada, sucede que crece a partir de un folículo arqueado que continúa en una espiral con sección transversal plana, eso que llamamos crespo. Un drama que los lugares de servicio estético no han solucionado.
No es importante. A usted Señorita crespa, que no goza de aquello que en su cabeza se poza le digo. Estas pequeñas sortijas en el cabello no le impedirán la gran sortija final, no señora.
Primordial es recordarle que tiene dos opciones: aceptar su pelo tal cual es, o cambiar de estilo, (ya sabe, Gamma, Palumbo, Glam).
Y solo quería decir que, ahora me gusta. Gústele. No cambie de estilo. Solo acepte que el llamar la atención del resto implica estar sujeto a la inclemencia del clima. Sé usted me entiende.

6.4.08

Lo descubrí.

El problema no era yo, sino la estética de los otros.

29.2.08

Válgase de Agudeza Mental.

Odio la Nobleza,
Por sobre todo en la mujer.
Odio al primigénito positivo y al subsiguiente///más aún juntos//más aún juntos y bajo el subsiguiente del que de los 365 (trecientos sesenta y cinco)se vale, de 10 (diez), de 2(dos) y para algunos de 3(tres).
También la inquina toca a "la" nº 12, seguida d e la 1 y unida a 6 (seis) signos más./// Siento inquina por:
Su conjunto y relación con el objeto, que por cierto, no lo es, (un objeto), no es inerte, mas, sí susceptible de ser palpado.
Odio el brote de los capilares cubiertos de vermelho, también cuando su dirección es perpendicular al suelo, exenta de vueltas que alteren su rectitud.
Y así, a veces, odio más a la victoriosa, no porque realmente no lo sea (o quizá sí, eso lo ven ustedes), sino porque odia a la "ella" Ilustre, Hidalga y Señorial.

Ah.
También odio el exceso de sentido que da a...todo, la del verde particulado a ámbos lados de la cabeza, por Dios cómo lo odio.

No faltaba más, para finalizar con la mayor contrariedad, siento una aversión incoherente por los osos de pelo amarello.

15.2.08

Penetración de ingenio o entendimiento

Y así, solo perspicacia.
Unicamente. Rapidez.


DIEZ COSAS QUE NO ODIO DE AQUÍ.
(Suponiendo claro está, que odiara alguna).
(Una. Jordi se nos fue.)

1-La cerveza es barata y de muy buena calidad.
2-La bebemos muy seguido.
3-Llueve, es verano, y calzamos sandalias. (Son hawaianas realmente, pero sandalia tiene mas estilo.)
4-Manhana partimos rumbo a la playa.
5-...
6-Es mucho.
(...)
10-Allá les cuento.

[Pa qué mas viajadas nuestra vacances brigada]

11.12.07

[Por Aquella:]

[La(por motivos estéticos no utilizado el pronombre posesivo correspondiente "mi") siempre camarada y compañera, blonda y prístina (extra e intra), sapiente e ilustrada, próxima Hawaiana, (no refiérome al nominativo de calzado veraniego de país subdesarrollado, sino relativo a lo que a gentilicio respecta), sí, la que en cuestión de días veráse consumida por: el afán de dinero que el país del norte puede ofrecerle (por suerte, encuéntrase libre de convicciones que puedan perturbar su conciencia social),la aprehensión definitiva de la lengua mater del idiota aquel votado por el estadio de idiotas aquellos que lo hicieron, (axiomático claro evidente), variedad estilística de marchas, carretes, juergas, y cuanto sinónimo exista de tan sublime dinámica. En fin, experiencias exponencialmente reproducidas. Por ella:]

Aquello que no entiendo y detesto

1. El doble estándar que implica no odiarlos, aún sabiendo que se lo merecen. ¿Cómo es posible tras tantas historias de romance fraudulento, mentiras categóricas, sarta de promiscuidades y reproches, no seamos capaces de mirar hacia el lado y fijar la vista en alguien de nuestro bando? Supongo que algo de masoquista todos tenemos, aunque aún no encuentro el suyo señores.
2. Que en aquel encéfalo cohabiten, a mi pesar, dos clases de féminas: la mina, rica, tonta, asequible, ensimismada en los placeres del buen vivir, vestir y querer (evidentemente se excluye el comer, pues resulta incompatible con un cuerpo catalogado como estéticamente correcto), con estilo, buena onda, un tanto remolona y un tanto caprichuda, apetecida por muchos, poseída “sólo por uno”, capaz de adecuarse a sus necesidades (cual geisha) y aún así hacerles creer que es lo suficientemente difícil como para hacerse acreedora de cierto valor agregado.
Y, por supuesto, su contraparte y enemiga acérrima, la resentida… Mujer. Aquella que sin medir, en excesos disfruta en vano de baldes de carbohidratos para luego culparse de las abundantes consecuencias por el resto del año, quien viste lo que le queda, es decir, lo que no acentúa pero si acomoda, no teme a las manchas de la cerveza tomada directamente de la lata ni menos aún a las conversaciones elevadas que el género opuesto suele mantener excluyéndola, claro está que no tiene pelos en la lengua, aunque si uno que otro en las piernas. Es vanidosa, enojona, celosa, bella, a ratos graciosa, comprensiva e incomprendida, orgullosa y posesiva. En definitiva, perfectamente imperfecta, pero contra toda lógica no escogida.
3. Desprendido de lo anterior, que prefieran la Crème brûlée frente a la siempre mal ponderada gelatina.
4. Que se digan profundos, distando de lo superfluo, cuando en realidad todos sabemos que es la forma lo que los atrae, debiendo cautivarles, contrariamente a ello, el fondo. ¿Es mucho pedir que dejen de mirar y comiencen a observar? Mi humilde opinión es que no, nosotras lo hacemos siempre.
5. Lo impredecible que resultan ser. Aquel que los tildó de simples muy equivocado estaba, basta ver su pensar en contraste con su actuar para notar el laberinto en que nos perdemos al tratar de comprenderlos y anticiparnos muy inocentemente a sus acciones. ¡Nos están sacrificando! Podríamos cambiar los roles ¿no les parece?, sean ustedes Ariadna que nosotras seremos Teseo (no creo que les moleste si cada vez se vuelven más femeninos), haber si terminamos de una vez por todas con tanta conjetura ridícula.
No nos malinterpreten que no hay quién adore la monotonía, sólo esperamos las referencias que nos ayuden a mantener a raya a la esquiva fortuna.

Ahora bien, el que esté exento de culpa que tire la primera piedra. En consecuencia, es mi deber el reprochar a las féminas que “convencidísimas de arrepentirse de los placeres que saborean, se estremecen al permitírselos, de manera que se vuelven a un tiempo tan virtuosas en el crimen como criminales en la virtud”
Cortesía de cierto Marqués.

[Y así...en cuatro meses un intenso análisis de lo que no entiende y detesta.
Que no necesita mayores adjetivos
Que no me basta con los grafemas
Que me supera la(tú) ausencia
Que quiero el tiempo de no obligations sea saldado a la brevedad.
Que quiero abril...(y no por los cogollos mil)
Que el algo que dure la ausencia de la flor, color representativo de los que del martillo y la hoz se valen, AQUELLA, sea un algo en excesivo breve.]

Y ahora el encabezado latino cuenta con una doble significación.

28.11.07

m = (y2 – y1)/(x2 – x1)..."S"

Puede que percibamos de un modo particular, o que todo sea funcional de sí mismo, aún estéticos, sublimes, eminentes, excelsos. Participando de una forma bella y alucinante, para aquellas aquellos que al cruzar antejardines y enrejados perturbámosnos al notar que, rayos, las conspicuas dimanantes de las apreciaciones sonoras* no se encuentran en posesión de pendientes, mostacillas, hilos, metales, maderas, telas, lanas, cintas, minerales, conchas; de material desechable, orgánico, inorgánico, costoso, proveniente de la minería, la dedicación o el ocio, libres en dirección comúnmente (caso particular)al suelo, como acto imperativo de la ley de gravedad.

Son, como la infinidad de materiales y formas, la multiplicidad de nominales para pendientes, aretes, zarcillos, aros, colgantes.
Joya, cuya principal cualidad es: adornar las orejas*. Suelen ubicarse sujetos al lóbulo, la mayoría previa perforación de este, o, en su defecto, mediante un mecanismo de presión anterior y posterior de aquel sector de la oreja; y, en número par -consecuencia lógica- uno en cada lado. [Digo suelen, pues en la actualidad el clasicismo que podríamos eventualmente adjudicar a estas pequeñas, medianas, grandes maravillas, ha vístose perturbado por alteraciones del: fashion, vintage, nuevas tendencias, avance de temporada y/o variaciones de la ética, que ha decantado en un dispersar-LOS, hasta por los más recónditos e inimaginados rincones de nuestra conformación corpórea, algo así como: "Donde solo tú puedas verlo", menesterosamente en presencia de un Tú.]

Por inmanencia en alguna/os, gusto en otros, imperativo estético, búsqueda de "Túes", sea cual fuere la circunstancia, los aros son elemento ornamental reiterativo insistente a la derecha e izquierda de rostros imberbes, "berbes", junto a pelos largos y cortos, crespos, lisos e "indefinidos".
Proporcional y paralela a la variedad genérica, eidética y/o casual de sus poseedores, existe paralelismo y proporcionalidad en cuanto a formas, tamaños, colores, materiales, divisiones e indivisiones, que hacen de estos ornamentos causa de una especie de impresión circunstancial que genera consecuencias tales como: agrado, gusto, atracción, enamoramiento, amor, ternura, participación proporcional de la forma, [en concatenación con: colores, tamaños, y caracteres particulares de poseedor y poseído].

Generadores de agradables comentarios e insistentes miradas, son ya, parte condicionada al uso diario, mensual, anual; de los 40's y los 20's, como para aquellas/os de 40 y 20, nonagenarios, o exentos de vida, pues, incluso dentro del atavío de cosas que podemos observar tras el vidrio de un alguien recostado dentro de un rectángulo de madera, preferiblemente de medidas proporcionales a su alto y ancho, podemos vislumbrar-LOS, como elemento decorativo.

Prescindiendo de casos excepcionales en cuanto a fisiología, todo es por gracia del ojo (sin ánimos de menospreciar al cerebro generador del todo biológico, pues hablamos de consecuencias constitutivas), que puede distinguir variaciones de forma, color, luminosidad y distancia.

Objetos impersonales utilizados desde la antigüedad en todas las culturas como adorno, signo de posición social, rango oficial, símbolo de creencias religiosas o de otro tipo.
Sí. Más de otro tipo.