21.3.10
Deuteronomio 6:18
8.3.10
El círculo azul que intenta arreglarlo todo con una siesta
Como me gustaría suspender este viaje solitario que simula a una mujer, seria a fuerza de las circunstancias, sentada en una butaca de hojas de afeitar, moviéndose, la misma, hacia delante y atrás, análisis primigenio, obviando lo fatal de una de aquellas direcciones. Ya nada nos puede sorprender, mira el carmesí como quien debe resignarse al brotar de una lágrima, o el niño que, a punta de llanto decide detenerse en su empresa, pues ya ve muy lejano el recinto de abastecimientos alimenticios, que por cierto, alberga el tan anhelado chocolate.
Cada árbol, cada flor, (más aún esas que te hacen alucinar en un sentido no vulgar, sino más bien técnico fisiológico, que agudizan tus sentidos), cada calle, incluso cada Dominó Pizza, participará de mi desconcierto.
(En el eclipse de los momentos “siempre habías bebido unos vasos de cerveza por lo que pudiera suceder”).
Quizá, y a modo de curita adhesiva, fue el temor a que nada ocurriera luego de ocurrir lo que me (nos) llevó al más lejano de los viajes, tú a retomar el camino, yo a conseguirlo.
Mas, siempre habrá ese alguien que se reconoce entre miles. Aunque sea solo para hacer patente el que nunca algo podría comenzar.
16.2.10
Cerebro, ¡engatúzame nuevamente!.
26.10.09
12.10.09
Nino (Bravo); no merece aplauso
2.7.09
Estado de cosas posteriores al momento en que se habla
temor ante la contingencia de ciertos vocablos tildados en su caracter postrimero en específico definido en "A" (Á).
Así, tal como en el patrón: [Me] amará
besará
acariciará
querrá
perdonará
abrazará, etc.
El asunto está en que:
Así como el pasado, (asimilado al caracter "O" tildada; tal como: [{nunca} me] amó, besó, acarició, quiso -excepción a la regla- perdonó, abrazó), se presenta siempre ante el espíritu con los rasgos definidos de la certeza; lo propio del futuro es su incertidumbre primordial, claro está, con independencia del grado de probabilidad que la predicción pueda alcanzar {eso de la probabilidad, solo consigue hacernos parecer turbados (patéticos)}.
En el fondo, al encontrarnos con la presencia de la "ulterioridad", tratamos con asuntos que nunca fueron, que todavía no son, y que acaso nunca sean.
Llamo a la Real Academia Española a dejar de ilusionarnos, y, por consiguiente, los insto a eliminar de sus registros gramaticales al menos el Futuro Simple, aquel que de un modo absoluto denota que algo existirá, tendrá lugar.
6.6.09
La Irreprochable (parte dos)
He aquí una estadística que preparé calculada, ésta, para tres o cuatro horas de estada en la calle, visitas a la universidad, tiendas, restaurantes, etc.
Movimientos aproximados que cuesta mantener la irreprochabilidad callejera:
- Miradas al espejo (distintos tamaños, clases y lunas) (25)
- Miradas en los cristales de las vidrieras (60)
- Humedecimiento de los labios (10)
- Acomodamiento rápido de la prenda interior "Sostén" de un tironcito (5)
- Llevada de las manos a los pinches, colets, o cualquiera sea aquello que sujeta el pelo (18)
- Lustrada furtiva de zapatos, restregándolo contra la parte posterior de la pierna (6)
- Imprevistos con respecto a carteras, bolsos, pliegues, cuellos, pantalón, etc. (50)
Total de movimientos 174
Lo que nos hace deducir que, si después de dos años de esta táctica para mantener la irreprochabilidad callejera, este fervor estético alcanza el premio de un "novio", este novio representaría, en el supuesto de que la Irreprochable hubiera salido a la calle nada más que dos veces por semana, cerca de 34.000 movimientos "ad hoc", lo que significa un desgaste muscular, con su correspondiente acumulación de toxinas, digno de un atleta de alto rendimiento.
Y luego, que se atreva alguien a afirmar que un hombre no vale nada.
(En el caso pues, de que alguna amiga, conocida, desconocida pero de sexo símil, se hubiese enojado conmigo, no importa. Declaro que, no les temo enojadas, sino más bien, MANSAS Y SUAVES).