29.2.08

Válgase de Agudeza Mental.

Odio la Nobleza,
Por sobre todo en la mujer.
Odio al primigénito positivo y al subsiguiente///más aún juntos//más aún juntos y bajo el subsiguiente del que de los 365 (trecientos sesenta y cinco)se vale, de 10 (diez), de 2(dos) y para algunos de 3(tres).
También la inquina toca a "la" nº 12, seguida d e la 1 y unida a 6 (seis) signos más./// Siento inquina por:
Su conjunto y relación con el objeto, que por cierto, no lo es, (un objeto), no es inerte, mas, sí susceptible de ser palpado.
Odio el brote de los capilares cubiertos de vermelho, también cuando su dirección es perpendicular al suelo, exenta de vueltas que alteren su rectitud.
Y así, a veces, odio más a la victoriosa, no porque realmente no lo sea (o quizá sí, eso lo ven ustedes), sino porque odia a la "ella" Ilustre, Hidalga y Señorial.

Ah.
También odio el exceso de sentido que da a...todo, la del verde particulado a ámbos lados de la cabeza, por Dios cómo lo odio.

No faltaba más, para finalizar con la mayor contrariedad, siento una aversión incoherente por los osos de pelo amarello.

15.2.08

Penetración de ingenio o entendimiento

Y así, solo perspicacia.
Unicamente. Rapidez.


DIEZ COSAS QUE NO ODIO DE AQUÍ.
(Suponiendo claro está, que odiara alguna).
(Una. Jordi se nos fue.)

1-La cerveza es barata y de muy buena calidad.
2-La bebemos muy seguido.
3-Llueve, es verano, y calzamos sandalias. (Son hawaianas realmente, pero sandalia tiene mas estilo.)
4-Manhana partimos rumbo a la playa.
5-...
6-Es mucho.
(...)
10-Allá les cuento.

[Pa qué mas viajadas nuestra vacances brigada]

11.12.07

[Por Aquella:]

[La(por motivos estéticos no utilizado el pronombre posesivo correspondiente "mi") siempre camarada y compañera, blonda y prístina (extra e intra), sapiente e ilustrada, próxima Hawaiana, (no refiérome al nominativo de calzado veraniego de país subdesarrollado, sino relativo a lo que a gentilicio respecta), sí, la que en cuestión de días veráse consumida por: el afán de dinero que el país del norte puede ofrecerle (por suerte, encuéntrase libre de convicciones que puedan perturbar su conciencia social),la aprehensión definitiva de la lengua mater del idiota aquel votado por el estadio de idiotas aquellos que lo hicieron, (axiomático claro evidente), variedad estilística de marchas, carretes, juergas, y cuanto sinónimo exista de tan sublime dinámica. En fin, experiencias exponencialmente reproducidas. Por ella:]

Aquello que no entiendo y detesto

1. El doble estándar que implica no odiarlos, aún sabiendo que se lo merecen. ¿Cómo es posible tras tantas historias de romance fraudulento, mentiras categóricas, sarta de promiscuidades y reproches, no seamos capaces de mirar hacia el lado y fijar la vista en alguien de nuestro bando? Supongo que algo de masoquista todos tenemos, aunque aún no encuentro el suyo señores.
2. Que en aquel encéfalo cohabiten, a mi pesar, dos clases de féminas: la mina, rica, tonta, asequible, ensimismada en los placeres del buen vivir, vestir y querer (evidentemente se excluye el comer, pues resulta incompatible con un cuerpo catalogado como estéticamente correcto), con estilo, buena onda, un tanto remolona y un tanto caprichuda, apetecida por muchos, poseída “sólo por uno”, capaz de adecuarse a sus necesidades (cual geisha) y aún así hacerles creer que es lo suficientemente difícil como para hacerse acreedora de cierto valor agregado.
Y, por supuesto, su contraparte y enemiga acérrima, la resentida… Mujer. Aquella que sin medir, en excesos disfruta en vano de baldes de carbohidratos para luego culparse de las abundantes consecuencias por el resto del año, quien viste lo que le queda, es decir, lo que no acentúa pero si acomoda, no teme a las manchas de la cerveza tomada directamente de la lata ni menos aún a las conversaciones elevadas que el género opuesto suele mantener excluyéndola, claro está que no tiene pelos en la lengua, aunque si uno que otro en las piernas. Es vanidosa, enojona, celosa, bella, a ratos graciosa, comprensiva e incomprendida, orgullosa y posesiva. En definitiva, perfectamente imperfecta, pero contra toda lógica no escogida.
3. Desprendido de lo anterior, que prefieran la Crème brûlée frente a la siempre mal ponderada gelatina.
4. Que se digan profundos, distando de lo superfluo, cuando en realidad todos sabemos que es la forma lo que los atrae, debiendo cautivarles, contrariamente a ello, el fondo. ¿Es mucho pedir que dejen de mirar y comiencen a observar? Mi humilde opinión es que no, nosotras lo hacemos siempre.
5. Lo impredecible que resultan ser. Aquel que los tildó de simples muy equivocado estaba, basta ver su pensar en contraste con su actuar para notar el laberinto en que nos perdemos al tratar de comprenderlos y anticiparnos muy inocentemente a sus acciones. ¡Nos están sacrificando! Podríamos cambiar los roles ¿no les parece?, sean ustedes Ariadna que nosotras seremos Teseo (no creo que les moleste si cada vez se vuelven más femeninos), haber si terminamos de una vez por todas con tanta conjetura ridícula.
No nos malinterpreten que no hay quién adore la monotonía, sólo esperamos las referencias que nos ayuden a mantener a raya a la esquiva fortuna.

Ahora bien, el que esté exento de culpa que tire la primera piedra. En consecuencia, es mi deber el reprochar a las féminas que “convencidísimas de arrepentirse de los placeres que saborean, se estremecen al permitírselos, de manera que se vuelven a un tiempo tan virtuosas en el crimen como criminales en la virtud”
Cortesía de cierto Marqués.

[Y así...en cuatro meses un intenso análisis de lo que no entiende y detesta.
Que no necesita mayores adjetivos
Que no me basta con los grafemas
Que me supera la(tú) ausencia
Que quiero el tiempo de no obligations sea saldado a la brevedad.
Que quiero abril...(y no por los cogollos mil)
Que el algo que dure la ausencia de la flor, color representativo de los que del martillo y la hoz se valen, AQUELLA, sea un algo en excesivo breve.]

Y ahora el encabezado latino cuenta con una doble significación.

28.11.07

m = (y2 – y1)/(x2 – x1)..."S"

Puede que percibamos de un modo particular, o que todo sea funcional de sí mismo, aún estéticos, sublimes, eminentes, excelsos. Participando de una forma bella y alucinante, para aquellas aquellos que al cruzar antejardines y enrejados perturbámosnos al notar que, rayos, las conspicuas dimanantes de las apreciaciones sonoras* no se encuentran en posesión de pendientes, mostacillas, hilos, metales, maderas, telas, lanas, cintas, minerales, conchas; de material desechable, orgánico, inorgánico, costoso, proveniente de la minería, la dedicación o el ocio, libres en dirección comúnmente (caso particular)al suelo, como acto imperativo de la ley de gravedad.

Son, como la infinidad de materiales y formas, la multiplicidad de nominales para pendientes, aretes, zarcillos, aros, colgantes.
Joya, cuya principal cualidad es: adornar las orejas*. Suelen ubicarse sujetos al lóbulo, la mayoría previa perforación de este, o, en su defecto, mediante un mecanismo de presión anterior y posterior de aquel sector de la oreja; y, en número par -consecuencia lógica- uno en cada lado. [Digo suelen, pues en la actualidad el clasicismo que podríamos eventualmente adjudicar a estas pequeñas, medianas, grandes maravillas, ha vístose perturbado por alteraciones del: fashion, vintage, nuevas tendencias, avance de temporada y/o variaciones de la ética, que ha decantado en un dispersar-LOS, hasta por los más recónditos e inimaginados rincones de nuestra conformación corpórea, algo así como: "Donde solo tú puedas verlo", menesterosamente en presencia de un Tú.]

Por inmanencia en alguna/os, gusto en otros, imperativo estético, búsqueda de "Túes", sea cual fuere la circunstancia, los aros son elemento ornamental reiterativo insistente a la derecha e izquierda de rostros imberbes, "berbes", junto a pelos largos y cortos, crespos, lisos e "indefinidos".
Proporcional y paralela a la variedad genérica, eidética y/o casual de sus poseedores, existe paralelismo y proporcionalidad en cuanto a formas, tamaños, colores, materiales, divisiones e indivisiones, que hacen de estos ornamentos causa de una especie de impresión circunstancial que genera consecuencias tales como: agrado, gusto, atracción, enamoramiento, amor, ternura, participación proporcional de la forma, [en concatenación con: colores, tamaños, y caracteres particulares de poseedor y poseído].

Generadores de agradables comentarios e insistentes miradas, son ya, parte condicionada al uso diario, mensual, anual; de los 40's y los 20's, como para aquellas/os de 40 y 20, nonagenarios, o exentos de vida, pues, incluso dentro del atavío de cosas que podemos observar tras el vidrio de un alguien recostado dentro de un rectángulo de madera, preferiblemente de medidas proporcionales a su alto y ancho, podemos vislumbrar-LOS, como elemento decorativo.

Prescindiendo de casos excepcionales en cuanto a fisiología, todo es por gracia del ojo (sin ánimos de menospreciar al cerebro generador del todo biológico, pues hablamos de consecuencias constitutivas), que puede distinguir variaciones de forma, color, luminosidad y distancia.

Objetos impersonales utilizados desde la antigüedad en todas las culturas como adorno, signo de posición social, rango oficial, símbolo de creencias religiosas o de otro tipo.
Sí. Más de otro tipo.

15.11.07

Iones. Loados sean.

"En química, se define al ion o ión como una especie de la misma, ya sea un átomo o una molécula, cargada eléctricamente. Esto se debe a que ha ganado o perdido electrones de su dotación, originalmente neutra, fenómeno que se conoce como ionización. También suele llamársele molécula libre, cuando se trata de una molécula."

Benditos miembros de aquella disciplina que aborrezco.Sólo por incapacidad, claro.
No es importante.
De igual forma,han inundado de estética el calze de mi corona.


Justificando los días lunes de entre las 17:50 y 7:15 P.M., y esporádicamente el día viernes de 8:30 a 10:00 A.M.
-Del griego ion, participio presente del verbo ienai "ir"; de ahí "el que va".

Al parecer perdí todo tipo de lógica.

La Irreprochable (Parte uno)

A pesar de los recelos, malas interpretaciones, y juicios que pueda hacérceseme respecto al trato con cierto tipo de ser humanas, tengo una singular simpatía por aquella mujer que sale a la calle, en todo irreprochable: desde el más pequeño detalle de su cartera (o bolso, según corresponda), a ser vir de blando descanso a los ojos de la o el que pasa.
Verdad es que la vida es muy compleja y varia, y por sonsiguiente, cada uno tiene derecho de entender la caridad a su modo.Benefactoras de la humanidad son, sin duda, aquella hábiles mujercitas que se pasan media hora delante del espejo, nada más que para rizarse las pestañas y arquearlas en sentido contrario al globo del ojo, corrigiendo así la obra de la mano, sin duda zurda, que les restó medio milímetro de elipse a sus órbitas oculares.Y claro está, fuera cureldad de orden estético no procurar la adquisición forzada del medio milímetro que por fenómeno óptico adquieren las bien arquedas pestañas.Es más, es casi éste un favor ecológico.
Sucede que, frente a la falta de bosques de nuestra ciudad, y ante la paupérrima realidad de tener que conformarnos con una que otra miserable agrupación de árboles, que, claro está, no se mueven por mucho viento que sople, aquellas benefactoras han pensado, sin duda, en lo caritativo, que resulta proporcionar la a la mirada del que pasa el espectáculo feliz de una selva tupida de grandes pestañas, en cuyo centro, dos lagunas, azules, verdes o en su defecto cafés, completan la ilusión de la pródiga naturaleza.
En fin, para llegar a este resultado, los aceites, aquellas pastas negras o cafés (dependiendo del tono de la pestaña) llamada "Rimel", y otros muchos productos, han inundado cada pestaña a modo de las acequias que, desbordando, inundan el pie de casa árbol y fertilizan el terreno propicio al nuevo árbol.
Otras tareas, todas conocidas también, en uñas, piel, cabello, mejillas, prendas interiores y exteriore, absorven largo tiempo a la irreprochable, para salir, como tal.
¡Observen esa manera de caminar!, ¡Qué paso discreto y mesurado! Si fuese susceptible de ser fijado métricamente, veríase que no excede de treinta centímetros; la cabeza, graciosísima, forma, con respecto al cuello, un ángulo ligeramente obtuso de 105º (cantidad constante); la boca hierática, la selva de los ojos triunfante, la mirada sonámbula, tanto así que casi es capaz de convencerme de que no existe una intencionalidad detrás.

4.11.07

Es(t)o no calza

Siempre sucede.
¿Cómo he de responder si "es(t)o no calza"?
Es decir, si lo que hago es jugar;
alguien desea deje de hacerlo;
y díceme: "Laura, detente, EN SERIO."...
¿Cómo?
Si lo que hago es jugar, ¿Puedo responder a un estímulo de seriedad?.
No.
Qué debiera hacer entonces el interlocutor.
Hablarme Jugando.
Pero.
Ratas.
Un nuevo problema.
Si me habla jugando...
¿Cómo he de responder seriamente?
Y luego nos preguntamos el por qué siempre entendemos fracción del todo.
Wa.
Si es obvio.


PS: (la gente en general utiliza el "en serio", me incomoda, pareceme antiestético. Mañas. Prefiero el "hablo seriamente". Es como la especie de hipérbaton del 'parece"me"'. Pero, démosle mas realidad(ismo)[aún cuando Mafalda no los confunda] a esto.)